¿La educación, un derecho humano? Para Macri, es un curro.

Por Jens Andermann

(Universidad De Zurich, Suiza)

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El domingo 9 de abril, policías antidisturbios de la Ciudad de Buenos Aires reprimieron con violencia a unxs docentes que estaban instalando en la Plaza del Congreso de la capital argentina la carpa de una ‘escuela itinerante’. El grupo, compuesto en su gran mayoria por maestras mujeres, reclamaba el cumplimiento por parte del gobierno federal, de un fallo judicial intimándolo a llamar de inmediato a una paritaria nacional, tal y como lo establece la Ley de Financiamiento Docente. Contrario a sus obligaciones legales, el gobierno de Mauricio Macri ha resuelto devolver a las provincias las negociaciones salariales de las escuelas públicas, en un intento flagrante por dividir a los gremios docentes.

Pasando por alto leyes vigentes, el macrismo y sus aliados mediáticos y políticos parecen decididos a convertir a maestras y maestros de escuela en el blanco ejemplar de un feroz disciplinamiento social. Desde el comienzo de la disputa salarial, representantes de los gremios docentes y sus familiares han sido objeto de amenazas, incluso nada menos que en el discurso presidencial de apertura parlamentaria o a través de la publicación, en medios afines al gobierno, de imágenes de los hijos del sindicalista Rodolfo Baradel. En la provincia de Buenos Aires, en violación de tratados internacionales y normas de la Organización Internacional de Trabajo, la policía fue enviada a las escuelas públicas a levantar un registro de docentes participantes del paro declarado por los sindicatos, mientras se ofrecía un aumento excepcional a quienes se dispusieran a romper la huelga. Cuando estas y otras medidas ilegales fueron frenadas por cautelares judiciales, el gobierno, siempre con el aplauso de los grandes monopolios mediáticos, pasó a amenazar con juicios políticos a los jueces que se atrevían a fallar en defensa de leyes y tratados vigentes.

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La escalada de la ofensiva gubernamental contra lxs docentes escolares y la represión brutal del 9 de abril han puesto de relieve el verdadero sentido de las palabras pronunciadas en septiembre de 2016 por el Ministro de Educación Esteban Bullrich cuando comparaba la política educativa del macrismo con la ‘Campaña del Desierto’ del general Julio A. Roca. Así como, en 1879, el genocidio cometido por el Ejército Argentino contra los pueblos originarios terminó por despoblar a la Pampa y la Patagonia en nombre del ‘progreso’ y en beneficio de los grandes latifundios, hoy día el gobierno de los Bullrich, Braun y Blaquier –herederos todos ellos de fortunas acumuladas gracias a ese crimen de Estado– arrasa con la escuela pública ofreciendo a sus maestrxs salarios que están por debajo incluso de la línea de pobreza oficial.

En su campaña electoral, Macri se había ‘comprometido’ a garantizar ‘el respeto y salarios dignos para los maestros’. Solo le faltaba agregar que se refería a maestros de escuelas privadas, no a lxs que ‘tienen que caer en la escuela pública,’ como se sincerizó en marzo de 2017. Porque la educación pública y gratuita figura entre los títulos garantizados por la Declaración de los Derechos del Hombre, y como había anunciado Macri en diciembre de 2014 al lanzarse a la carrera presidencial, ‘conmigo se acaban los curros en derechos humanos’. De ahí, es solo consecuente la interpelación de la gobernadora macrista de la Provincia de Buenos Aires a lxs docentes que se obstinan en reclamar el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Docente: que digan si son kirchneristas.

Para la nueva Campaña del Desierto, la escuela pública en ruinas no es solo un efecto colateral del desfinanciamiento del Estado en beneficio de los grandes capitales. Al contrario, como viene demostrando la gestión educacional en la Ciudad de Buenos Aires, gobernada por el macrismo desde hace diez años, es el objetivo mismo de una política que busca profundizar la desigualdad a fin de producir poblaciones sumisas, precarizadas y disponibles para una explotación cada vez más cruda y rampante. Ese es el verdadero curro, el mejor que se pueda imaginar.

El Observatorio Argentino sigue agregando firmas a su declaración del 24 de marzo en contra del desfinanciamiento de educación, ciencia y tecnología, de la persecución política de opositorxs y militantes sociales y de la profundización del modelo extractivo en la Argentina. Para leer el texto y para agregar su firma, haga clic aquí.

2 comentarios en “¿La educación, un derecho humano? Para Macri, es un curro.

  1. Todo mi apoyo, a quienes se manifiestan en favor de la enseñanza pública y por la dignidad de los docentes.
    Manuel Morales Muñoz
    Catedrático de Historia Contemporánea
    Universidad de Málaga

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